Las mascarillas quirúrgicas están principalmente destinadas a prevenir al paciente de los agentes infecciosos procedentes del tracto respiratorio del
personal hospitalario y al personal hospitalario de los vertidos líquidos potencialmente contaminados procedentes del paciente. En todo caso, una
mascarilla quirúrgica tendrá una baja resistencia a la respiración, siendo así
muy confortable.
Las mascarillas de protección están indicadas para proteger al usuario de
la inhalación de agentes contaminantes, como citostáticos o agentes microbiológicos.
El objetivo de la norma europea EN 14683 para mascarillas quirúrgicas es definir los requisitos de fabricación y funcionales y los métodos de ensayo,
con el objetivo de limitar la transmisión de agentes infecciosos provenientes
del personal médico durante los procedimientos quirúrgicos.
Las mascarillas de protección están reguladas por el RD 1407/1992 relativo a equipos de protección individual y por la normativa europea
EN 149: 2001 que especifica los requisitos que deben cumplir las máscaras filtrantes empleadas como dispositivos de protección respiratoria.